Anoche, medio en broma comentaba que al Athletic le habían robado el partido. Después de un 5-1, claro está que decir que se le ha robado el partido puede resultar excesivo, pero no es menos cierto que la expulsión injusta de Amorebieta marcó el rumbo del encuentro.
Desde el minuto 20, el Athletic jugó con un jugador menos y aguantó el tipo hasta el minuto 70. Es díficil que un equipo humilde sea capaz de aguantar el vendaval que supone enfretarse a CR9, Benzema, Higuain, Xabi Alonso y compañía. Pero ya, hacerlo con un jugador menos, es imposible.
El 5-1 puede vislumbrar un baño del Real Madrid, pero nada más lejos de la realidad. El abultado resultado final es exclusivamente producto de unos últimos minutos en los que los blancos machacaron a unos reventados fútbolistas que tuvieron que disputar una hora completa con inferioridad numérica.
No digo que hubiéramos ganado el partido -el Athletic está un par de peldaños más abajo del Real Madrid-, pero está claro que de no haberse dado la injusta decisión, la cosa hubiera cambiado notablemente. Sólo me hago una pregunta. ¿Se hubiera atrevido a señalar la misma pena en la portería contraria? No lo creo.
En fin, un partido menos. Una pena que en estos últimos encuentros hayamos perdido entereza. Todo indica que sólo la Intertoto nos puede acercar a Europa en la próxima temporada.
Un saludo.


