Me había propuesto no hablar del tema, pero es que estos Obispos lo ponen muy difícil.
El Arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián, acaba de declarar que la reacción de algunas fuerzas políticas a las iniciativas de algunas cofradías de Semana Santa de portar lazos blancos como muestra de rechazo a la reforma de la Ley del Aborto, es una “injerencia en las instituciones religiosas”. Y se pregunta también que si “los partidos también van a querer gobernar las cofradías”.
Cuando he leído la noticia no he podido evitar acordarme de aquella famosa frase que se le escapó al entonces Presidente del Congreso, Federico Trillo. No me dirán ustedes, que no resulta cuanto menos cínico, que un miembro de la jerarquía eclesiástica venga ahora a hablar de injerencias de la política en la religión. Con la que ha caído.
Cada cual que haga lo que quiera, pero los primeros que deberían de respetar a los demás son ellos. Estoy convencido que no todos los cofrades piensan igual con respecto al tema del aborto, como con respecto de cualquier otro tema. Se puede dar la circunstancia de que algunos pasos de los que luzcan los lazos blancos sean portados por anderos que están a favor de la Ley o incluso de que por diversas circunstancias, esos mismos anderos, se hayan visto obligados a acudir a alguna de las figuras legales que esta contempla.
La Iglesia -me refiero evidentemente a la jerarquía- puede meterse todo lo que crea oportuno en política, pero mucho ojo con meterse en sus asuntos.
Puestos a llevar lazos -como decía ayer el Gran Wyoming- porque no han lucido nunca un lazo violeta contra la violencia de género, o azul por la violencia terrorista, o rojo por la lucha contra el Sida.
Con la decisión de algunas cofradías de llevar lazos blancos como señal de protesta contra la reforma de la Ley del Aborto lo único que hacen es hacerle el juego a la Conferencia Episcopal en su cruzada contra el Gobierno Socialista. Son libres de hacerlo, pero tendrán también que admitir que se les critique o sólo quieren hacer política unidireccional?. En este sentido cabe destacar la actitud sensata de las cofradías de Murcia, quienes no lucirán estos lazos durante las procesiones y protestaran -aquellos que estén en contra- en la manifestación convocada al efecto.
En fin, que la Iglesia como siempre: haced lo que yo diga, pero no lo que yo haga.
Un saludo.
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Comentarios( 2 )
Creo que al final no portarán los lazos sino que se limitarán a suscribir un manifiesto.
La Iglesia y las cofradías pierden la parte de razón (en el debate sobre la reforma de la ley del aborto) acudiendo a estas cosas. Pero bueno, ellos sabrán.
Saludos
Yo alucino cada día más. Increíble.


