Lo ha vuelto a hacer. Ayer Steve Jobs presentó el nuevo iPhone 4 y no ha dejado indiferente a nadie.
Su estilizado diseño lo hace un 24% más delgado y lo convierte en uno de los más fino y compacto de su categoría. Y gozaremos -que duda cabe, que así será- de una pantalla con 4 veces más resolución que el actual iphone, una resolución de 960×640 con una densidad de 360ppp.
Nueva cámara de 5mpx y grabación de vídeo HD. Cámara a la que se le podrá sacar mucho rendimiento con el nuevo flash a base de iluminación LED y con la posibilidad de editar vídeo desde el mismo terminal gracias a la incorporación de iMovie.
Otras novedades son el procesador A4 que lo hace más veloz y con un consumo más razonable. Mayor durabilidad de la batería, sin duda una de las grandes quejas de los usuarios de sus antecesores. La incorporación de nuevos ejes de reconocimiento del movimiento (giroscopio) que hará mas real la jugabilidad del terminal, entre otras aplicaciones. Cámara frontal que pondrá en valor las videollamadas como jamás se ha hecho.
Sin embargo, el motivo de este post no era tanto hablar de las características del nuevo terminal de Apple, del que oiremos hablar en los próximos días en diversos lugares, sino hacerlo de su distribución comercial.
Parece que Apple, por fin, ha renunciado a su política de exclusividad, tal y como ha venido haciendo con los antecesores del iPhone 4. A partir de ahora todas las operadoras podrán ofrecer el nuevo terminal lo que debe traducirse -espero- en un mayor beneficio para el usuario.
En España, hasta ahora, ha sido Movistar la que se ha quedado con la exclusividad de todos los modelos de iPhone que han salido al mercado. Ahora, esto parece que no será así. Orange ya ha anunciado que comercializará la enésima joya de la corona del imperio Apple y Vodafone comienza a hacer movimientos.
Ante esta situación Movistar tiene ante si un momento bastante delicado, pues en los últimos años -en mi opinión, y en la de algunos verdaderos expertos en la materia- se ha centrado en potenciar su exclusiva situación en lo referente al iPhone y ha descuidado el resto de smartphones, cosa que no han hecho el resto de operadoras. Ahora ante la posibilidad de que estas últimas también comercialicen el iPhone, creo que Movistar debería emprender una buena campaña para fidelizar a sus clientes iphoneros.
Una posibilidad podría ser ofrecer una especie de plan renove de iPhone, a través de la cual nos cambiaran nuestros actuales modelos por el nuevo, a cambio de un atractivo precio. Esto, seguro, que nos evitaría caer a más de uno en la tentación de cambiar de compañía. Desde luego está claro que los precios abusivos que ha tenido este terminal en el pasado deben acabar.
No se lo que hará finalmente Movistar, pero lo que está claro que esta liberalización debe repercutir en beneficio de los usuarios. Esperemos que así sea.
Un saludo.


