Hace unos días, con motivo de la convención municipal del PSOE en Madrid, se removió un tanto la red política. Varios compañeros de la capital y de fuera de ella lanzaron numerosos mensajes, ideas, post y comentarios sobre la necesidad de comenzar a hablar del candidato a la alcaldía de Madrid.
Evidentemente de este, como de otros tantos temas, existen tantas opiniones como personas. Con la peculiaridad de que al no encontramos ante ninguna ciencia exacta es prácticamente imposible comprobar quien tiene razón hasta que hablan los ciudadanos y se conocen los resultados.
Algunos compañeros a los que sigo a través de Twitter, expresaron su opinión en el sentido que era necesario comenzar a hablar ya de forma seria del candidato socialista a la Alcaldía de Madrid, que no sobra absolutamente ni un minuto en la toma de esta importante decisión si queremos presentar batalla en la Capital de España.
Algunos fueron algo más lejos al señalar incluso algún candidato, como por ejemplo Netoratón que su candidato era David Lucas, actual portavoz socialista, y que había que dejarse ya de paracaidistas. Coincido con él, además los últimos resultados avalan el que los madrileños rara vez confían en estrellas llegadas desde fuera. Normalmente estas personas, aunque preparadas por su propia experiencia vital y/o profesional, desconocen el día a día de la problemática de los madrileños, algo que para un Ayuntamiento entiendo que es de suma importancia. Otros han iniciado campaña a través de facebook en favor de Pedro Zerolo.
De todas formas creo que esto deben decidirlo los compañeros del partido de Madrid, y cuantos más militantes puedan participar en esa decisión, seguro que más acertada será. Es por eso que me gustaría generalizar un poco en esta cuestión dado que este “problema” se suscita no sólo en Madrid sino en la mayoría de lugares donde no gobernamos.
Y todo, en mi opinión, se debe a la necesidad de contar con un referente. No sólo de cara a los compañeros de partido, sino sobre todo para los ciudadanos. Siempre es más fácil llegar a la gente si podemos hacerlo con una persona que sirva de ese referente. Tal vez en las ciudades grandes no ocurra, pero en las pequeñas la pregunta constante cuando surgen dudas sobre el Gobierno Municipal es quien es la persona que hay como alternativa, quien es la persona que representará a la alternativa al Gobierno.
Desde la entrada de Zapatero como Secretario General se establecieron una serie de medidas para hacer que los procesos de elección de candidatos se realizaran en unas determinadas fechas. Sin embargo, creo que esto es un error, dado que cada ciudad o pueblo tiene una realidad distinta a la de los demás.
En esto, como decía, hay opiniones muy diversas. Están, también, los que hablan de que sacar al candidato antes de tiempo lo puede “quemar”. Yo creo que esto sólo le puede pasar a los candidatos mediocres, a aquellos que realmente no representan la decisión acertada. Un buen candidato, si lo es, no puede temer exponerse ante la ciudadanía pues al final siempre será esta quien tenga la última palabra. Un buen candidato no se quemará jamás por exponerlo ante la ciudadanía, sino que ganará más apoyo cada día que pase.
Yo, como habréis podido deducir, soy de los que piensan que un candidato debe darse a conocer con cierto tiempo de antelación. Por un lado porque los ciudadanos pueden vislumbrar quien es el referente, quien es la alternativa. En segundo lugar porque podrán conocer de primera mano sus ideas, pensamientos y políticas sobre todos los asuntos que les importan.
Sólo una prueba, antes de despedirme, seguro que el mero hecho de leer el título del post ha hecho que entres a leer esta entrada. Entonces es que no estoy equivocado del todo.
Un saludo.


