90 minutos de debate dan para muchas reflexiones, pero el ritmo de la campaña a penas deja tiempo para sentarse tranquilamente ante el ordenador y actualizar como debiera el Blog.
Por eso quiero centrarme en una parte del debate que es más que interesante y clarificadora para la Región de Murcia. Aquí no tenemos estatut, ni lehendakari, no somos una comunidad que suela salir mucho en las primeras planas de los informativos ni portadas de los diarios de ámbito nacional. Sin embargo, el lunes nuestro Presidente del Gobierno -pues fue él quien lo sacó a relucir- puso a Murcia y los intereses de Murcia en el centro del debate.
El Presidente Zapatero preguntó hasta tres veces al candidato Mariano Rajoy si haría el Trasvase del Ebro, hasta tres veces. El candidato popular dubitativo, nervioso y con voz temblorosa fue incapaz de señalar -aunque fuera con la boca chica- lo que aquí los politicos de su partido pregonan allá por donde van. Fue incapaz de decir que sí haría el trasvase del Ebro, porque sabe que no lo hará. Que ni lo hicieron, ni lo harán.
El trasvase del Ebro ha sido la gran mentira. Las pancartas de Agua para Todos y toda esa publicidad institucional -pagada por todos- no era más que la excusa con la que metían a miles de agricultores en autobuses para llevarlos a protestar contra el PSOE. No era más que una forma de obtener votos a cambio de mentiras.
Que triste. Votos por mentiras.


